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Con la Ruta del Girasol en Puerto Colombia, se conservan abejas nativas en vía de extinción

Gracias al cultivo de girasoles habilitado en Puerto Colombia, la abeja nativa melipona, mejor conocida como ‘enreda cabello’ y que está en vía de extinción, ha logrado encontrar un espacio propicio para su desarrollo.

La Ruta del Girasol, además de tener un impacto a nivel turístico y económico, esta vez tiene un beneficio ambiental por lo que representan las abejas para la vitalidad de los ecosistemas de los que todos dependemos para sobrevivir.

En el ‘Mar de Girasoles’, ubicado en la Granja de Vicky, se procura incrementar la presencia de este tipo de abejas que realizan labores de recolección de polen en el girasol y que no representan ninguna amenaza para los visitantes.

Puerto Colombia, marzo 19 de 2023. Gobernación del Atlántico. Con la Ruta del Girasol se ha logrado crear un impacto turístico y económico para los siete municipios en los que ha hecho presencia. Más de 70 mil visitantes han recorrido y disfrutado de los campos amarillos que ofrecen un paisaje único en el departamento y que ha maravillado a todo aquel que lo visita.

Desde el pasado sábado, se activó la Ruta en Puerto Colombia y, con ella, se está generando un impacto ambiental en el cultivo, ya que el girasol cultivado favorece la proliferación de la abeja nativa melipona, especie mejor conocida como ‘enreda cabello’, que está en vía de extinción y ha logrado encontrar un espacio propicio para su desarrollo en este campo amarillo.

Las 20 mil semillas de girasol sembradas han permitido que la abeja llegue hasta el cultivo para tomar su alimento y construir sus colmenas, que para esta especie son pequeñas. Las abejas ‘enreda cabello’ están adaptadas a la zona y, por la temperatura, salen muy temprano o muy tarde a sus labores de recolección de polen, en particular la semilla de girasol brinda más polen que néctar de miel.

Herwy Paternina, instructor Apícola del Sena y del programa Emprende Rural, explicó que la puesta en marcha del cultivo en la zona ha favorecido e incrementado la presencia de la abeja, de allí la importancia de seguir contando con campos florecidos, bien sea de girasoles u otro tipo de árboles florales y frutales, ya que con ello se garantizará la polinización y, por ende, una mejor calidad de vida.

“Cuando los animales e insectos recogen el polen de las flores y lo esparcen, permiten que las plantas, incluidos muchos cultivos alimentarios, se reproduzcan. Los polinizadores más comunes son los insectos y, entre ellos, las abejas. Las poblaciones de abejas han disminuido en todo el mundo en las últimas décadas, debido a la pérdida de hábitat, las prácticas agrícolas intensivas, los cambios en los patrones climáticos y el uso excesivo de productos agroquímicos como los pesticidas. Esto, a su vez, supone una amenaza para una variedad de plantas fundamentales para el bienestar y el sustento de todos los seres humanos”, indicó.

Precisamente, para animar a los gobiernos, las organizaciones, la sociedad civil y los ciudadanos interesados a proteger a los polinizadores y sus hábitats, la ONU ha declarado el 20 de mayo Día Mundial de la Abeja. Con esto se busca sensibilizar sobre el papel esencial que desempeñan las abejas y otros polinizadores para mantener la salud de las personas y del planeta.

Algunas recomendaciones que plantea el instructor para lograr aportar a la preservación de la abeja y otros polinizadores son:
-Plantar árboles y plantas productoras de flor y néctar que incrementen mes a mes la producción. Pueden ser especies nativas como matarratón, roble, caléndulas y girasoles, entre otros.
-Instalar colmenas de abejas meliponas en balcones, terraza o jardín.
-Conserve los antiguos prados, que presentan una mayor diversidad de flores, y siembre plantas que produzcan néctar.
-Cortar la hierba de los prados solo cuando las plantas nectaríferas hayan terminado de florecer.
-No utilizar control de vectores, su uso está prohibido y atenta directamente con la vida de las abejas.

‘El Mar de Girasoles’ se puede visitar de lunes a domingo de 8:00 a.m. a 5:00 p.m., el costo para visitantes es de 10 mil pesos por persona, los niños menores de 11 años tienen ingreso gratuito.

Con información de La gobernación del Atlántico.